jueves, 9 de abril de 2009

que los cumplas feliz



Visitando al médico, recuperándome de una lesión causada por entrenar el doble de lo habitual (para no pensar), surgió el viejo miedo por las agujas. De solo verlas me tembló el cuerpo. Lo admito, estaba preparada para todo menos para ver/sentir agujas en mi rodilla. Creo que casi lloro. Me acosté en la camilla resignada, sabiendo que nada podría salvarme de mi destino agujereado y ahí sucedió. Cerré los ojos y te apareciste en mi mente, cuando sin dudarlo me fuiste a buscar, abrazaste mi cintura y me besaste como nunca antes. Recordé el cosquilleo en mi cuerpo y te abrace lo mas fuerte posible. Cuando abrí mis ojos solo vi como el médico me sonreía diciéndome que todo había pasado y que debía seguir con el reposo.

Entonces cuando entré a casa aturdida por el dolor y tu fantasma, abrí el placard y saque la caja de fotos del fondo. Abrí nuestro álbum y la primera foto nos muestra besándonos, la siguiente abrazándonos y las próximas me recuerdan que no todo lo que compartimos fue una mentira. Que lo vivido no fue todo dolor, ni traición. Que tu mirada era verdadera y que todas las palabras seguían ahí, mirándome. Entonces comprendí que nunca dejares de ser quien sos y que si, te lo digo a los ojos: feliz cumpleaños!



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5 comentarios:

Israel Macedo dijo...

Me agrada tu manera de redactar :)

Saludos

Ligia dijo...

Feliz cumpleaños a esa persona que significó tanto para ti, y espero que tu rodilla se mejore pronto con reposo. Yo sigo con mi tobillo también reposado. Abrazos

Pablo dijo...

Ja! Que regalito eh..?
Llegas a tu casa, prendes la compu y zas...
A amacarse che...
:)

u.V dijo...

"me recuerdan que no todo lo que compartimos fue una mentira. "
Esa sensación es rara, pero es linda tu actitud, desearle felicidad a quien te hizo feliz :)
Saludos!

Charo Bolívar dijo...

yo también tengo pánico a las agujas, no puedo soportarlas y por mucho qu eme digan que es un momentito no deja de ser una eternidad. Suerte de poder pensar en otras cosas agradables mientras el médico te agujerea, yo no puedo.

Besos